Desde aquel día yo me alejaba de personas como tú. La alarma sonaba cada vez que el tono de vuestra voz decidia abrirse camino cerca de mis oídos. Fuera. No quise y decidí no querer. Pero la vida siempre es así, te pone a prueba para ver cómo reaccionas, y si sigues teniendo ese punto que estorba, será hora de arreglarlo.

[…]

Tampoco decidí llegar a este punto. El punto en el que me molesta la situación. No se si soy justa, pero me subi al tren y me olvidé en que parada tenía que bajar. Ni siquiera puedo bajar porque perdí el billete, y no se van a creer que yo sí pagué, que yo sí hice las cosas correctas. Aunque tu vayas a pensar que no. A veces desearía dar un chasquido, cerrar los ojos bien fuertes y que el proceso lento y difícil fuera el de aguantar a la nueva inquilina. Pero sigue quemándome dentro, y puedo moverme, pero no puedo actuar. Ya me pesan tus palabras, pero ya empiezo a añorar tus abrazos, que aún sigues brindándome aunque sin cheque regalo. Y algún día los tendré que devolver. No sé ni cómo lo haré.

[…]

Tú no me avisaste que venías con esos aires de despeinado. Te olvidaste de advertirme de que cuando tus pupilas se expanden, llega el peligro. No quisiste contarme que desmuestras lo contrario utilizando tus raices más salvajes. Y ni siquiera me susurraste tu mejor arma, esa que me para en seco cada vez que decides utilizarla. Tu sonrisa hace temblar el cigarro que termino cada vez que me pongo nerviosa. Y no hay razón ninguna por la que preocuparme, todo está controlado. 50/50, lo dicho. No hay más que hablar. Te dejo entrar, a condición, tendrás que quitarte los zapatos y dejarlos en la entrada, por respeto al otro inquilino. El tiempo habla tanto como tú cuando bebes, y yo decidiré escucharlo cuando crea conveniente, porque así, es como decido vivir ahora. Pero tu puedes seguir mirándome así. Que yo no te diré que pares. Ya que fui yo la que me metí en la boca del lobo, y los lobos nunca duermen. Pues igual que tu vives las consecuencias yo viviré las mías. Y así, seguiremos riéndonos juntos. Y aunque sea con un lobo, los lobos al menos no muerden, o eso dicen.

 

Anuncios