¿Nunca os ha pasado de sentiros muy cercanos a una persona? ¿Como una amiga, como una hermana.. como una tia?

Que decirte si no pude estar ahí. Qué contarte si excusas no valen para explicarte que yo, no estuve ahí.  Cómo decirte que yo quise estar ahí. No con una simple palabra, no con un simple whatsapp. A mi no me valen esos trucos para engañar la distancia. A mi no me cura un skype, ni una foto. Que yo lo que quise es estar ahí.

Y no para decirte sólo una palabra. Y no para seguir el ritual anual. Que yo no quería sólo darte una tapadera material. Que yo quería estar ahí para sentirte, para fabricar cualquier nueva e instantánea ñoñeria que consiguiera hacerte reír. Como tú lo has hecho siempre.

Porque tú sí lo has hecho siempre.

Nada necesitabas para crear excusas que decir explicando la necesidad de pasar tiempo conmigo. No te bastaba con tardes de merienda ni noches de sofá. Tu querías ferias, y carreras, y charlas, juegos y tonterías.  Tu querías mostrarme lo valiosa que eres y lo tanto que estás ahí para mi.

Pasan los años y mis ganas por compartir contigo no cambian. Pasan los años y mi admiración por ti aumenta. Te admiro como mujer. Te admiro como mujer, repito. Repito porque es importante. Porque te admiro por tu fortaleza, perseverencia y serenidad ante los cambios. Te admiro por tu constante, inegable y pegadiza alegría ¡Cuántas sonrisas me has regalado! 

Que me considero ignorante y principiante conocedora de tu amor por mi. Que soy afortunada por rodearme de angelitos cómo tu. Que sólo una reina existe para ti, y qué placer me diste al otorgarme tal título cuando por primera vez mis ojos se abrieron.

Que tú sí has estado ahí.

Quizá algún día sepa expresarte, demostrarte, y transmitirte todo lo que creas en mi cuando tal palabra cómo teta decide sonar cerca de mis orejas. Piel de gallina cuando me abrazas. Abrazos me has dado, tantos como las tonterías que hemos hecho juntas. Que tuviste que esperar 16 primaveras para verme llegar, que tuve que esperar los mismos inviernos para ver llegar tu primer regalo a la vida, que pronto fue mi primer amor. Segundo llegó con fuerza, y aún creyendo que no era posible, mi nivel de felicidad aumentó al verlo llegar con tus ojitos. Con tus mismas cosas, con tus mismas pejillerias que hacen que yo, te quiera tanto.

No es cuestión de tiempo ni de distancia. Yo no estuve ahí cuando tocaba.  Pero yo estoy aquí, dentro de tu corazón para siempre que necesites a tu reina. Porque reinas hay muchas, porque cumpleaños hay muchos, y paises otros muchos más. Porque posiblemente pocas veces podré estar ahí como me gustaria.Porque posiblemente no pueda darte el amor que mereces como me gustaría. Y créeme que no es fácil perderte los momentos que más purpurina remueven en las personas que quieres. Pero escúchame bien, yo te prometo mi atención cuando falta de palabras te encuentres, te aseguro una compañía fiel, que aunque a la lejanía, nunca cierra por vacaciones por ti.

friendship

A veces cierro los ojos y te imagino en mi sofá, con un pijama animado, aceitunas papas y coca cola sin faltar y la voz en contínua activada. Que a veces me imagino que somos tú y yo como siempre lo hemos sido. Que por mi instinto rebelde y ansioso conoceré y buscaré otros lugares donde perderme, que por mi irremediable ambición probaré otros trabajos, que por mi falta de cercanos me crearé otras familias de copia y pega. Pero déjame decirte, después de éstas pequeñas estupideces, que por mucho que pasen los años y por muchas personas que conozca, teta sólo hay una.


Gracias por darme 39 años de felicidad.

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